Opinión
Ante una invitación a un conversatorio
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13 años agoon
Por considerarlo de interés reproducimos el articulo de un munícipe distinguido de Santiago
Por Ramón Antonio Veras
Hace alrededor de diez días, mi amigo y colega, el Lic. Eduardo Trueba, por vía telefónica me formuló una invitación para que asistiera a un conversatorio con los directivos de la Asociación para el Desarrollo, INC. (APEDI). Le respondí que con mucho gusto aceptaba la invitación.
Posteriormente, le comuniqué al Lic. Trueba que yo no había recibido de APEDI una invitación formal, y él me manifestó que oportunamente se efectuaría.
Precisamente, el día 12 de marzo del año en curso, 2013, con fecha 11 del mismo mes recibí, remitida por el Presidente Ejecutivo de APEDI, Ing. Hendrik Kelner, una comunicación en la cual me convoca a un conversatorio a realizarse el jueves 14 de marzo 2013, a las cinco horas de la tarde, para abordar el tema sobre mis inquietudes del papel de los empresarios de Santiago en el desarrollo.
Conviene precisar que mi preocupación con relación a los empresarios de Santiago la he expuesto, en los últimos meses, por medio de escritos remitidos a distintas personas vía Internet, y recogidos en publicaciones en el periódico La Información.
He aquí los títulos y conclusiones de los textos en los cuales me refiero y tomo en consideración al empresariado de Santiago.
1.- Con el título: MI SANTIAGO QUERIDO: HOY SUCIO Y DESORDENADO. Este escrito tiene las siguientes conclusiones:
CONCLUSIONES
A.-Este escrito no ha sido elaborado como gimnasia intelectual, sino con sentido cívico y de preocupación para que se corrija la realidad que vive Santiago de los Caballeros en lo que se refiere a sucieza y desorden municipal.
B.- Todo aquella persona, física o moral, que considere que lo expuesto por mí en este trabajo no responde a la verdad, la emplazo para, en forma pública, demostrarle la objetividad de lo denunciado.
C.- Creo que no basta con hacer las críticas, sino buscar soluciones, las cuales deben ser obra, no solamente de las autoridades municipales, sino también de las fuerzas motrices sanas, económicas, políticas y sociales. Santiago es un todo y por él debemos todos sentirnos preocupados.
Santiago de los Caballeros, 3 de diciembre de 2012
2.- Con el título: POR LA LIMPIEZA Y ORDEN MUNICIPAL EN SANTIAGO DE LOS CABALLEROS. Este escrito tiene las siguientes conclusiones:
CONCLUSIONES
a.- Al transcribir las distintas citas de periódicos, solamente hemos querido poner de manifiesto que existe una preocupación generalizada por el estado que se encuentra la ciudad de Santiago de los Caballeros, en lo que se refiere específicamente a la falta de aseo, tránsito vehicular urbano y medio ambiente.
b.- La reiteración de las denuncias con relación a los mismos temas, pone en evidencia que las dificultades municipales existen y se destacan, no para fastidiar a las autoridades edilicias, sino porque la comunidad está molesta, preocupada, y quiere solución en forma colectiva a las acciones que se han de tomar en el futuro por el bien de todos los que vivimos en Santiago y lo queremos limpio y ordenado.
c.- Ante la realidad de los hechos negativos denunciados, no hacemos nada con limitarnos a señalarlos; debemos de buscar la forma de que las autoridades municipales los solucionen para bien de los que habitamos en Santiago.
d.- En forma aislada nada vamos a lograr, y los problemas van a seguir como hasta ahora. Por tanto, creo que lo más conveniente es que un pequeño grupo de mujeres y hombres de Santiago, constituidos en comisión, comité, junta o voceros, se acerquen a la Sala Capitular y expongan, con altura, respeto y precisión, en forma detallada, los problemas que nos lesionan y cuya solución depende de la alcaldía de Santiago.
e.- Si luego de expuestas a las autoridades municipales las cuestiones que afectan a Santiago, no se solucionan, entonces ese mismo órgano que hizo de intérprete de la comunidad de Santiago, se debe reunir y elaborar un documento de llamado a las fuerzas motrices cívicas para que hagan suyos los reclamos.
f.- La presente coyuntura resulta adecuada para que las asociaciones que en Santiago agrupan a los empresarios, a los profesionales de las distintas áreas, el movimiento obrero y sindical, los clubes culturales y de servicios, las organizaciones estudiantiles, las universidades, en fin, se impone quelevante su voz todo un abanico de fuerzas cívicas, preocupadas por el estado deplorable en que se encuentra nuestro querido Santiago, a nivel de suciedad, agresión al medio ambiente,irrespeto a los espacios públicos y el caos en el tránsito de vehículos.Santiago de los caballeros,30 de enero de 2013.
UNA CARTA POR EL SANTIAGO QUE QUEREMOS.
Santiago de los Caballeros,
4 de febrero de 2013.
Licenciado
Carlos Alfredo Fondeur V.
Presidente del Consejo
Desarrollo Estratégico
De Santiago (CDES)
Ciudad
Distinguido Señor Presidente:
1.- Tomando como fuente de información diferentes medios de comunicación escritos, me he informado de la constitución, en Santiago de los Caballeros, del organismo “Observatorio Santiago 2020”; que tiene dentro de sus objetivos ventilar y buscar soluciones a los principales problemas del municipio y la ciudad de Santiago de los Caballeros.
2.- En el grupo de las personas que figuran firmando el documento que sirve de base al nacimiento del órgano santiaguero, figura usted; aunque mantengo relaciones cordiales y de amistad con la generalidad de los demás firmantes, he optado por dirigirme a usted para, además de hacer de su conocimiento, poner al tanto de los demás suscribientes de “Observatorio Santiago 2020”, lo que le explico a continuación.
3.- En mi condición de santiaguero me he sentido contento con la formación de “Observatorio Santiago 2020”, porque todo aquello que tenga por finalidad hacer la vida de los santigueros y santiagueras más humana, digna, saludable, higiénica, ordenada y vivificante, me llena de alegría.
4.- Estoy verdaderamente gozoso por la presencia del “Observatorio Santiago 2020” porque, al igual que yo, todos sus integrantes conocen la realidad de los problemas que afectan seriamente a nuestro querido Santiago; particularmente en lo que se refiere a suciedad, abuso en la ocupación de los espacios públicos y agresión al medio ambiente.
5.- Debo confesar mi alegría con la existencia de “Observatorio Santiago 2020”, porque en los últimos días he escrito trabajos en los cuales pongo en evidencia el estado de abandono en el que está Santiago por la indiferencia, incuria o dejadez; la falta de visión y comprensión de las autoridades que, en su conjunto, conforman la Alcaldía de Santiago.
6.- El regocijo que siento con la creación de “Observatorio Santiago 2020”, se justifica porque este órgano ha llegado en un momento oportuno; como se comprueba por lo que expuse en mi último trabajo sobre el desastre que hay en Santiago ahora, en el cual dije, entre otras cosas:
8.-Licenciado Fondeur, como santiaguero, creo que “Observatorio Santiago 2020” ha hecho acto de presencia en una coyuntura adecuada porque, si por mi mente había pasado la idea de que Santiago no tiene dolientes, ahora me siento animado. En el recién creado organismo están unificadas las fuerzas motrices que están en el deber, y tienen condiciones, para sacar a Santiago del estado de desastre en que se encuentra, que la ha convertido en una ciudad inútil, inviable para una persona decente y civilizada.
9.- No debemos ignorar que, cuando hablamos de hacer la vida agradable para Santiago, nos estamos refiriendo a lo que es de conveniencia para todos los habitantes de esta ciudad, sin distinción alguna.
10.- Es de suponer que al momento de tomar como identificación inicial la palabra “Observatorio”, de seguro que sus gestores anidaron la idea de que se comprometían, cada uno, a convertir el “Observatorio Santiago 2020” en punto fijo para observar todo lo que es de interés para Santiago.
11.- En el comportamiento de los hombres y mujeres sensibles, y sentido de civismo, no hay ni puede haber indiferencia ante los fenómenos sociales nocivos que, real y efectivamente, llenan de desvergüenza a los seres humanos de bien, como es la gran mayoría de los habitantes de la ciudad de Santiago de los Caballeros.
12.- A lo mejor esté equivocado, pero creo que en el seno de “Observatorio Santiago 2020”, están las fuerzas motrices que la ciudad de Santiago necesita se pongan en tensión;levanten su voz de alerta para ver si así las autoridades municipales, por piedad, compasión o respeto al clamor de las organizaciones cívicas organizadas, deciden honrarel compromiso que tienen de no continuar trillando el camino transitado por gestiones edilicias anteriores, al mantener a nuestro querido Santiago en estado de asquerosidad, porquería, inmundicia y caos.
13.- Tengo la esperanza de que las entidades integrantes del “Observatorio Santiago 2020”, luego de leer con detenimiento el documento que le anexo a la presente, con el títul “POR LA LIMPIEZA Y ORDEN MUNICIPAL EN SANTIAGO DE LOS CABALLEROS”, van a comprender y hacer suyas mis preocupaciones. No hay que hacer mucho esfuerzo para asimilar los problemas que actualmente preocupan y lesionan vivamente a nuestro siempre querido Santiago.
14.- Finalmente, en razón de que no tengo a mi alcance la dirección electrónica de los demás integrantes del “Observatorio Santiago 2020”, aprovecho la ocasión para incluirle con la presente, el escrito al cual ya hice mención; el cual le pido, por favor, tenga la gentileza de hacerlo llegar a cada uno de los demás miembros del indicado organismo. Las gracias anticipadas de mi parte.
4.- Con el títul EL CARNAVAL DE SANTIAGO Y UN MARTIRIO. Este escrito tiene las siguientes conclusiones:
CONCLUSIONES
a.- La fiesta de carnaval resultaría más fructífera para nuestro pueblo, si las distintas comunidades recibieran el apoyo de sus respectivas alcaldías. Si así se hiciera los habitantes de cada ciudad, municipio o sección, organizarían sus fiestas carnavalescas tomando en consideración sus costumbres, tradiciones históricas y personajes ligados a su folklor. De seguro que en corto tiempo se va apreciar lo conveniente que resulta masificar el carnaval en base a sus costumbres locales.
b.- De efectuarse las fiestas de carnaval por sector territorial, provincial o municipal, esa actividad cultural puede concluir con una gran fiesta regional, en la cual cada parte exhibe sus creaciones de personajes graciosos, con características que reflejan curiosidad en procura de la sonrisa espontánea, generando alboroto y algarabía delirante.
c.- Específicamente en la ciudadde Santiago de los Caballeros, el carnaval puede ser celebrado en cada barrio o urbanización, por ejemplo, El Ejido, La Joya, Baracoa, Los Jardines, Cienfuegos, etc.; y el último domingo del mes de febrero se efectúa un encuentro en un lugar determinado, y ahí desfilan y hacen sus presentaciones las distintas comparsas, grupos artísticos; y mamarrachos haciendo el papel de peleles, idiotas, y cuantas figuras hagan de hazmerreír.
d.- La ciudad de Santiago de los Caballeros, tiene suficiente espacio territorial, amplias avenidas, donde pueden celebrarse unificadas distintas actividades carnavalescas, sin necesidad de cerrar diecinueve (19) calles y avenidas, para impedir el libre tránsito de vehículos de motor y de tracción muscular, de los habitantes de Santiago.
e.- No hay ninguna razón valedera justificativa, para cerrar diecinueve (19) calles y avenidas de Santiago, para la celebración del carnaval, en una especie de circuito cerrado.
f.- En los últimos años, las santiagueras y santiagueros si desean disfrutar su carnaval, tienen que ir al área del Monumento de la Restauración, a la avenida Las Carreras o verlo por televisión como algo monótono, despojado de la parte agradable y entretenida, para convertirlo en aburrido, rutinario y pesado.
g.- Concentrar el carnaval de Santiago, pensando que será para el deleite de una logia, es desnaturalizar la tradición del carnaval en su aspecto histórico. Es de la esencia de las fiestas de carnaval la presencia masiva de multitud; muchedumbre de personas alegres; aglomeración de hombres y mujeres del pueblo en movimiento, cantando, bailando y cuantas cosas salen del alma para alegría propia y contagiar a los demás.
h.- Todo parece indicar que el objetivo de cerrar diecinueve (19) calles y avenidas cercanas o que hacen intersección con la avenida Las Carreras, es para hacer concurrir, a un mismo lugar, a las comparsas, lechones, y a todos aquellos que se disfrazan de mamarrachos.
i.- Al hacer converger a los que dan vida al carnaval al mismo espacio territorial, se condena a los actores de las fiestas carnavalescas a estar concentrados, en una especie de acuartelamiento festivo. El enclaustramiento de los que dan vida al carnaval, priva a amplios sectores del pueblo de Santiago de disfrutar sus ocurrencias, la genialidad de los que hacen de sus disfraces, gestos, chistes, mímicas y gracias sana.
j.- La responsabilidad del cierre de las diecinueve calles de Santiago, cada domingo del mes de febrero es de la Alcaldía Municipal y de nadie más.
k.- Resulta contraproducente la decisión de la Alcaldía de Santiago, proceder al cierre de 19 calles del centro de la ciudad, sin tomar en consideración a amplio sectores de la comunidad que necesariamente tienen que moverse en vehículos por esa zona y, de igual manera, con esa medida trastorna el tránsito vehicular por otras áreas próximas a la avenida Las Carreras.Santiago de los Caballeros, 24 de febrero de 2013.
3.- Con el títul SANTIAGO SIEMPRE; SUS EMPRESARIOS DE AYER Y DE HOY. Este escrito tiene las siguientes conclusiones:
CONCLUSIONES
Es posible que quien lea este trabajo se haga la pregunta ¿qué ha impulsado a Negro Veras a desarrollar este escrito con relación al sector empresarial de Santiago? He aquí mi respuesta anticipada.
a.- Estoy totalmente convencido de que la sociedad dominicana está deteriorada, agrietada en lo económico y social, de lo que no escapa la ciudad de Santiago de los Caballeros.
b.- El Santiago de hoy no es el de ayer, en población, ni en la conducta de sus habitantes, pero cuenta en su seno con hombres y mujeres de bien, que van desde empresarios hasta chiriperos.
c.- El sector económico y social que puede ejercer mayor influencia en el seno de la ciudad de Santiago, es el de los nuevos empresarios, si así lo deciden.
d.- En razón de que el poder económico genera poder social y político, los jóvenes empresarios de Santiago están en condiciones de incidir con éxito en todas las esferas de la vida de la ciudad.
e.- Mi deseo es que el poder en el país, y en Santiago en particular, estuviera bajo el control de una conjunción de fuerzas motrices económicas, políticas y sociales, con capacidad y posibilidad de administrar la nación en provecho de todos los dominicanos y dominicanas, pero hoy tal cosa no es más que una aspiración.
f.- Los sectores más calificados del empresariado de Santiago, por su juventud, talento y capacidad, así como por el origen social y familiar de la mayoría de ellos, están en condiciones de convertir a nuestra ciudad en modelo del país, y al hacerlo así estarían haciendo un aporte significativo en lo material y espiritual; y asídarían un gran ejemplo a sus descendientes, familiares, y a todos los hombres y mujeres que no quieren que Santiago de los Caballeros siga, como hasta ahora, constituyendo una afrenta como comunidad humana civilizada.
g.- Para cumplir con determinados puntos de interés para la comunidad de Santiago, los empresarios santiagueros no tienen que enfrentarse con el gobierno central ni municipal porque, en todo caso, estarían apoyándose en el pueblo, y por el beneficio del pueblo de Santiago del cual los empresarios también forman parte integral.
h.- Este artículo lo he elaborado teniendo como fuente de información mi propia experiencia de santiaguero; tiene como objetivo que Santiago de los Caballeros pueda recobrar la limpieza y el orden como ciudad de mujeres y hombres decentes y civilizados; y está motivado en el derecho que tenemos santiagueros y santiagueras, los que aquí residimos, de poder vivir y morir tranquilos y dignamente.
i.- Por último, en este escrito cuando me refiero a empresarios lo hago con el criterio dirigido a los hombres y mujeres que en Santiago han levantado, dentro de las reglas normales del sistema social imperante, grandes fortunas económicas, y con los cuales la comunidad de Santiago puede contar para producir cambios positivos para nuestra comunidad.
j.- El concepto empresarios de santiago, no va dirigido, en mi léxico, hacía aquellos que tienen dinero por serones, y los ocultan en “alganas”, porque es un dinero sucio, contaminado. Ellos pueden ser cualquier cosa, desde ricos realengos, hasta “viralatas” de mala muerte.
k.- El presente texto ha sido elaborado, pura y simplemente, por un ciudadano del mundo, nacido en República Dominicana por accidente y que, por voluntad propia, escogió para vivir y desarrollarse, y a lo mejor morir, en la ciudad de Santiago de los Caballeros; libre de prejuicios y sectarismos, sin otros fines que los ya indicados en la letra h); consciente de que el mismo puede dar lugar a debates y contradicciones, para lo cual esperoque cualquier observación, comentario o crítica que se le haga sea formulada con seriedad, altura, respeto y sentido constructivo; y apegada siempre a la decencia y libertad de pensamiento, precisando en cada caso el remitente, el número al cual corresponde el párrafo motivo de su observación. Santiago de los,7 de marzo de 2013.
De la lectura de los citados escritos se advierte con facilidad que en cada uno de ellos procuro llamar la atención de las mujeres y los hombres que en Santiago constituyen, por su posición en los marcos de las fuerzas productivas, un sector determinante en todo lo relacionado con la ciudad de Santiago de los Caballeros.
Debo de reconocer que luego de publicados los citados trabajos, y por conversación con algunos amigos que tuvieron la posibilidad de leer los mismos, mis inquietudes se han convertido en preocupaciones, hasta el punto de que mis observaciones palidecen ante lo que realmente ocurre con el abandono de nuestro querido Santiago.
Por ejemplo, da grima saber que las consecuencias de abandono que ha sido sometida nuestra ciudad han ido llenando al espacio urbano de Santiago a alcanzar los mayores niveles de retraso en todos los órdenes, exhibiendo hoy en día un aspecto horripilante.
Pero algo más. Esos mismos amigos me han hecho saber que es recomendable recordar que el Santiago de ayer tenía problemas sociales, precisamente para decir que es muy lamentable que los mismos aún persisten en la actualidad, sólo que en condiciones aún peores.
La ciudad de hoy tiene cuatro o cinco grados de retraso en su calidad de vida si la comparamos con la ciudad de ayer.
Hoy, ante ustedes, no vengo a reiterar los conceptos vertidos en mis susodichos escritos; lo que sí quiero destacar es que cuando me refiero a los empresarios de Santiago no les veo como un grupo económico clasista homogéneo, sino muy heterogéneo, compuesto por hombres y mujeres, unos con pensamiento en el pasado, y otros en el presente y con visión de futuro.
Real y efectivamente, hacia los que piensan en el porvenir, a los empresarios con sentido de compromiso social, es a los que mentalmente me remito.
Al igual que yo, otras santiagueras y santiagueros, aspiran a que los empresarios con verdadero compromiso social deben estar dispuestos a participar activamente en la palestra pública defendiendo sus convicciones a favor de toda la sociedad como tarea prioritaria y no solo buscando ventajas que beneficien sus propios intereses particulares o grupales, los cuales generalmente se ocultan detrás de una pantalla retórica demagógica, populista o desarrollista.
En esta intervención no pretendo hacer una relación pormenorizada de mis preocupaciones con relación a Santiago, el país y los empresarios de mi ciudad natal, aunque sí quiero hacer algunas precisiones:
a.- Creo que después del encuentro de hoy, si lo considera de lugar, APEDI, puede proceder a organizar, coordinar o impulsar la realización de un seminario o taller, en el cual se discutan temas tales como vigencia pasada y presente de APEDI; su incidencia ayer y hoy partiendo del concepto de desarrollo al momento de su formación, y hasta la década del setenta, y desde esta etapa hasta la actualidad; b.- El papel de los empresarios de Santiago y su compromiso con la ciudad y el país; c.- Comportamiento de los empresarios de Santiago ante el gobierno municipal y central; d.- Actitud de las organizaciones de empresarios, comerciantes y profesionales de Santiago, ante la situación de sucieza y abandono de Santiago;
El encuentro de esta tarde tiene su valor porque demuestra inquietud por parte de los ejecutivos de APEDI.
Espero que las ideas que hoy se expongan sean fructíferas y recogidas para ser examinadas en conjunto, con la finalidad de materializarlas, con el único objetivo de que los empresarios de Santiago que piensan en el porvenir, en alianza sincera con las demás fuerzas motrices, contribuyan a que Santiago no siga siendo, como hasta ahora, una ciudad que luce estancada, sin dolientes, sucia, desorganizada y sin respuesta de civismo.
Quiero hacer constar ante los presentes, que los problemas de Santiago no son de la responsabilidad de un grupo económico, político o social, sino de todos los que habitamos en este pedazo de tierra; y que el sector o clase social que no cumpla con su rol en el ordenamiento social vigente, pasará, en conjunto, a la historia como buenos amigos, excelentes padres de familias y grandes empresarios, pero también como indolentes que nunca debieron haber ocupado un espacio en nuestro Santiago querido.
Por último, no olvidemos que los procesos sociales no se detienen por la voluntad colectiva de una organización, o persona individual. En pocas palabras, por encima de los indiferentes o insensibles, Santiago seguirá siendo, como dijo Eugenio María de Hostos, LA PROVINCIA MÁS PROVINCIA DE TODAS LAS PROVINCIAS.
Santiago de los Caballeros,
14 de febrero de 2013.
Opinión
Crímenes de lesa humanidad y los daños al medio ambiente (2 de 2)
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5 días agoon
abril 1, 2026
Por Rommel Santos Díaz
El artículo 7 del Estatuto de Roma también tipifica como crimen la persecución de un grupo o colectividad con identidad propia fundada en motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos, de género definido en el párrafo 3, u otros motivos universalmente reconocidos como inaceptables con arreglo al derecho internacional, en conexión con cualquier acto mencionado en el referido párrafo o con cualquier crimen de la competencia de la Corte Penal Internacional.
El acto de persecución se define como ¨la privación intencional y grave de derechos fundamentales en contravención del derecho internacional en razón de la identidad del grupo o de la colectividad¨.
Un grupo o colectividad puede verse potencialmente privado de diversos derechos fundamentales como consecuencia de daños ambientales, la explotación ilegal de recursos naturales y la confiscación ilegal de tierras, entre ellos el derecho a la vida, el derecho a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible, el derecho a la integridad física, el derecho a la salud física y mental, el derecho a un suministro adecuado de alimentos y agua, entre otros derechos fundamentales.
Reviste especial importancia adoptar un enfoque interseccionales en materia de persecución en el contexto ambiental, pues pueda que se cometa un acto de persecución por medio de daños ambientales o que resulte en dichos daños por razones múltiples o interseccionales, entre ellas razones de género, políticas , raciales, étnicas, culturales, religiosas o de otro tipo que se consideran universalmente inadmisibles de conformidad con el derecho internacional.
A diferencia de otros crímenes de lesa humanidad, la persecución exige algún tipo de prueba de intención de discriminación. El autor hace daño a la víctima porque considera que pertenece a un determinado grupo o colectividad.
La intención puede inferirse del comportamiento general del autor, asi como de las circunstancias en las que se cometió el crimen. En ese sentido verter productos químicos tóxicos en un río del que dependía un determinado Pueblo Indígena para obtener alimentos y agua no constituirá un crimen de lesa humanidad consistente en persecución.
Sin embargo, el acto de contaminación señalado anteriormente constituye persecución si el autor hubiera optado por contaminar ese río concreto con intención de privar a ese Pueblo Indígena en particular de sus derechos fundamentales.
Cabe destacar que el artículo 7, párrafo 1 K) del Estatuto de Roma tipifica como crímenes otros actos inhumanos de carácter similar que causen intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental o física.
En vista del lugar central que ocupa el medio ambiente en la vida social, cultural, religiosa y espiritual de muchas personas, en particular de los miembros de Pueblos Indígenas, los daños ambientales, la explotación ilegal de de recursos naturales y la confiscación ilegal de tierras pueden a menudo ser fuente de gran sufrimiento físico o mental, incluso cuando no constituyen uno de los demás crímenes de lesa humanidad enumerados en el artículo 7 del Estatuto de Roma.
Finalmente, mientras el causante del sufrimiento fuera consciente de que en el curso normal de los acontecimientos tendría lugar ese daño, tales actos podrían calificarse de crímenes de lesa humanidad o actos inhumanos de otro tipo.
Ni autoelogio oficial ni amnesia opositora
Por Isaías Ramos
Esta Semana Santa encuentra al país en medio de una incertidumbre internacional real y de una incertidumbre interna todavía más vieja: la de una clase política que, cuando el pueblo necesita verdad, vuelve a ofrecer relato. Luis Abinader habló de cambiar la “cultura de corrupción” por una de transparencia. Leonel Fernández dijo que los precios venían subiendo por la ineficiencia del PRM. Danilo Medina exigió un plan frente a la crisis derivada de la guerra con Irán y reclamó austeridad porque al pueblo no se le puede pedir todo el sacrificio mientras el Gobierno no se sacrifica en nada.
Los tres quieren ocupar la tribuna moral del momento. Pero, vistos con serenidad, los tres revelan el mismo problema: el oficialismo quiere absolverse y la oposición tradicional quiere amnistiarse.
Uno habla de transparencia desde el poder. Los otros hablan de crisis como si no hubieran dejado, durante años, buena parte del endeudamiento, del privilegio y de la fragilidad estructural que hoy vuelve tan vulnerable a la República Dominicana. No estamos viendo una disputa entre verdad y mentira. Estamos viendo, demasiadas veces, una competencia entre autoelogio y amnesia. Y el pueblo ya no debería seguir dejándose encerrar en esa falsa alternativa.
Por eso hay que decirlo sin rodeos: la corrupción no se apaga con palabras. No se derrota con congresos partidarios sobre ética. No se derrota con discursos de transparencia. No se derrota con opositores que descubren el dolor popular solo cuando no gobiernan.
La corrupción empieza a retroceder cuando un país instala educación, concientización y disciplina, de manera coherente, persistente y consistente; y, por último, consecuencias reales para quien viola la ley y el orden. Sin esa secuencia, todo discurso moral corre el riesgo de convertirse en propaganda. Y cuando la mora judicial en casos de presunta corrupción supera el 80%, la prédica ética sin consecuencia se parece demasiado a una cultura de favoritos protegidos y de impunidad administrada.
La verdad completa empieza por las finanzas públicas. Según el Presupuesto Consolidado del SPNF 2026, la Administración Central proyecta RD$1,342,258.2 millones en ingresos, RD$324,257.1 millones en intereses de la deuda y RD$121,192.6 millones en aplicaciones financieras. Traducido al lenguaje del ciudadano: entre 32.8 y 33.2 pesos de cada 100 que ingresan al Estado ya están comprometidos por intereses y amortización/aplicaciones de deuda. Esa no es una opinión. Es una señal de alarma fiscal. Y esa carga no cayó del cielo.
Es el resultado acumulado de años de endeudamiento bajo las administraciones de las mismas fuerzas políticas que hoy se disputan el relato nacional, sin haber explicado con el debido detalle y con la debida seriedad en qué se invirtió cada peso tomado a nombre del pueblo dominicano, qué problema resolvió y qué resultado concreto dejó para el país.
Con una carga así, la austeridad que demandan las circunstancias no debe empezar por el bolsillo exhausto del ciudadano común. Debe empezar por el privilegio enquistado del poder: gasto público innecesario, subsidios no auditables, gastos tributarios injustificados, recursos blindados a partidos, salarios estatales desproporcionados y rentas protegidas por décadas de un Estado complaciente. Solo después de esa cirugía arriba puede pedírsele al país un sacrificio adicional con autoridad moral. Lo contrario no es disciplina: es crueldad administrativa.
Y hay una coincidencia todavía más grave entre oficialismo y oposición tradicional: cuando se trató de cerrar el sistema político para protegerse entre sí, convergieron. La Constitución reconoce, en su artículo 22, el derecho de ciudadanía a elegir y ser elegible. Sin embargo, tras la sentencia TC/0788/24, el Congreso no reguló las candidaturas independientes: optó por suprimirlas. Diario Libre reportó que legisladores del PRM, PLD, Fuerza del Pueblo, PRSC y otras fuerzas se pusieron inusualmente de acuerdo para aprobar esa eliminación. Ahí no hubo rivalidad real. Hubo defensa corporativa del sistema cerrado.
Eso debe entenderlo bien el pueblo dominicano. No se trata solo de una discusión técnica. Se trata de si el ciudadano conserva o pierde espacios reales para competir fuera del oligopolio partidario. Se trata de si las grandes maquinarias pueden seguir repartiéndose la cancha mientras le dicen al país que su libertad política consiste en escoger siempre entre los mismos administradores del mismo sistema. Esa es la lógica que el pueblo ya no debería aceptar: el viejo libreto del dominicano súbdito. Pedagogía moral para abajo, comodidad política para arriba; sacrificio para el ciudadano, excepción para el privilegiado; deber para el pueblo, impunidad para el poder.
Esta Semana Santa debería servir para discernir el bien del mal en la vida pública. El bien no está en el gobernante que se felicita mientras preserva demasiadas excepciones. El bien no está en el opositor que denuncia el presente como si no hubiese pasado años incubando parte de lo que ahora critica. El bien político, en esta hora, está en algo mucho más exigente: verdad fiscal, austeridad arriba, protección de los más vulnerables, defensa de la Constitución y un régimen de consecuencias real.
La República Dominicana sí puede soportar tiempos duros. Lo que ya no debería seguir soportando es la incoherencia de quienes le piden deber mientras administran privilegio, opacidad e impunidad selectiva. Si de verdad vienen sacrificios, el primer recorte debe hacerse arriba. Y la primera disciplina debe imponerse al poder.
Solo entonces el esfuerzo nacional dejará de parecer abuso
y podrá empezar a parecerse a un pacto republicano.
Por Oscar López Reyes
Con sus resabios personales en la creencia de ser el rey de la selva, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha roto el pecho de la humanidad, a la que mantiene en ascuas y causándole una dolencia inconmensurable. Perpetra una hecatombe en el salvajismo a guisa de la confrontación con las supremas instancias institucionales de su país y de su poder de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas junto a Rusia, China, Francia y Reino Unido. ¡Caray …!
Detrás del apoderamiento geoestratégico del Golfo Pérsico, que concentra el más gigantesco volumen de petróleo y gas del globo terráqueo, y el control del estrecho de Ormuz, Estados Unidos está apelando a su corpulencia convencional y tecnológica, desestabilizando, como un tobogán, la economía, los ecosistemas y la salud humana universal.
Las tormentas de fuego son parecidas a un Armagedón y cumplen una profecía bíblica. En el empeño imperialista/hegemónico de la superpotencia de Norteamérica y expansionista territorial del sionismo de Israel, se han intensificado los bombardeos aéreos en Irán y el Golfo Pérsico, destrozado edificios, hospitales, escuelas, cuarteles y bases castrenses, centrales nucleares y otras infraestructuras militares, industriales y urbanísticas.
El saldo ha sido de miles de muertos y heridos, hambrunas y desplazamientos poblacionales, que tiemblan en el ensordecedor zumbido de las cargas explosivas. Aunque cuentan con armas nucleares, Estados Unidos e Israel también matan persiguiendo detener el proyecto de bombas atómicas emprendido por Irán.
Por esta conflagración bélica ha sido apretado el botón de pánico energético, acelerado la volatilidad económico-financiera internacional -con la consiguiente avalancha inflacionaria-, los daños medioambientales y el estrés postraumático crónico, cocidos por el mal olor cadavérico, el calor de los escombros en llamas y la diseminación en la atmósfera de fardos de pólvoras y sustancias nocivas.
En anclas parecidas, el influyente humorista gráfico de diarios de España Antonio Fraguas de Pablo (Forges, 1942-2018) tiró un alarido expresivo: “No hay guerras justas y guerras injustas: solo hay malditas guerras”, apropiado para ser repetido en esta época.
¡Oh guerras! De veras, estas han sido gestadas por desarmonías espirituales individuales, el ensanchamiento de negocios en la codicia económica, las rivalidades por apoderarse de recursos naturales, franjas fronterizas y por geoestrategias en la desconfianza, las demandas de seguridad ante amenazas y los fracasos diplomáticos.
En la escalada guerrera de Estados Unidos e Israel contra Irán (iniciada el 28-2-2026), el primer complejo militar fabricante y exportador de armas está de pláceme, cual festines carnívoros de perros y gatos, alacranes y buitres, y ratas y leones. Los cielos, mares y tierras retumban saturados de drones suicidas y sistemas anti-drones, misiles balísticos de largo alcance y aviones bombarderos ultramodernos, con toques de sirenas para huir despavoridamente hacia los refugios.
En este escenario de acometidas, el presidente Donald Trump (Taco) y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu (Bibi) traen a la memoria las atrocidades del nazi autoritario de Alemania Adolfo Hitler, por aquello de “El veneno de la sangre”, y la crueldad.
Y, en ese hábitat, han detonado esos dos osados que, con vértebras que flechan lutos, se engullen un elefante africano sin obedecer las normas jurídicas, éticas y de salubridad; sin arrojar gases del estómago ni dar señales de sonrojo. La catástrofe de Trump desde la Casa Blanca y Netanyahu desde Beit HaNassi (Casa del Presidente), convoca a glosar las odas del poeta español Vicente Aleixandre (1898-1984), ganador del Premio Nobel de Literatura en 1977:
“…Suena en las calles /Todas las casas gritan/… y de esa ventana rota sale un grito de muerte/Seguís. De ese hueco sin puerta/sale una sangre y grita/ Las ventanas, las puertas, las torres, los tejados/gritan. Son niños que murieron/Por la ciudad gritando/…un río pasa: un río clamoroso de dolor que no acaba/No lo miréis: sentido/Pequeños corazones, pechos difuntos, caritas destrozadas/”.
Incontestablemente, la guerra del 2026 está engordando el mercantilismo de las herramientas de muerte, en el batir de récords de ventas de las compañías armamentistas enclavadas en una nación que pregona defender la vida y los derechos humanos. El Pentágono está pidiendo cuadruplicar la producción de esos artefactos para reponer los arsenales y sustentar los enfrentamientos, en tanto que Lockheed Martin, RTX (Raytheon), Northrop Grumman, General Dynamics y Boeing han suscrito contratos sin precedentes, con encapié en la tecnología aeroespacial, como los misiles de precisión.
La carrera belicista se acrecienta colosalmente, sin contención de naciones capitalistas ni socialistas. En 2025, el gasto militar mundial ascendió a unos 2,63 billones de dólares, que equivale a un incremento del 2,5%, comparado con el año anterior. Ese presupuesto está liderado por Estados Unidos, China, Rusia, Alemania, Reino Unido, India, Arabia Saudita, Japón, Ucrania, Francia, Israel, India, Pakistán y Corea del Norte.
A riendas sueltas, las superpotencias acumulan un arsenal nuclear que cifra 9,745 ojivas, conforme con el último monitoreo de la Prohibición de Armas Nucleares. Ellas son un riesgo a gran escala por su utilización ante una situación de presión, un error de cálculo o un accidente, con lo cual serían aniquiladas más de 5 mil millones de personas, especies animales y vegetales. Ese cataclismo radioactivo destruiría la civilización humana.
En contraste con la prosperidad en la venta de armas de fuego, se disparan los precios del petróleo y el gas, los mercados financieros sobrellevan una recia perturbación, particularmente con la caída de las cotizaciones bursátiles, y los ciudadanos estadounidenses se ven compelidos a pagar un costo calculado en más de 890 millones de dólares diarios.
Esa tirantez marcial causa estragos financieros, y revive la teoría de los conflictos sociales y políticos, expuesta por el filósofo y revolucionario alemán Carlos Marx (1818-1883) en su obra «Contribución a la crítica de la economía política» (1859), cuando aún no proliferaban instalaciones atómicas.
El fundador del socialismo científico postula que los conflictos sociopolíticos no son casuales, sino que nacen de la infraestructura económica (relaciones de producción) que, a su vez, cimienta y levanta la superestructura jurídica y política. Plantea que, por la pugna en torno a recursos limitados, la sociedad está inmersa en una discrepancia perpetua (pobreza, discriminación, violencia doméstica, guerras y revoluciones), y que el orden social se sustenta en la dominación y el poder, y no en el consenso y la conformidad.
En esa coordenada, opinamos, el armamentismo alimenta el planteamiento marxista-leninista de que la lucha armada encarna el medio esencial para conquistar y mantener el poder político. La anterior premisa de Carlos Marx se complementa con la famosa frase acuñada, el 7 de agosto de 1927 y reafirmada en 1938, por el líder de la revolución (1949) y presidente de la República Popular China (1949-1976), Mao Tse Tung: «El poder político nace del cañón de un arma», o sea, «del fusil».
La inversión monetaria para la defensa y para neutralizar capacidades militares luce que seguirá en marcha, para que por calles y avenidas veamos transitar, lentamente, más carros fúnebres con seres humanos devorados, sin bombas y con flores; más guirnaldas sin arder en mañanas, tardes ni noches de hogueras, pero sin pólvora, y llevados hasta cementerios, sin fuego ni sangre y dejados en tumbas frías.
En su cancionero y romancero de ausencias, el poeta y dramaturgo Miguel Hernández (1910-1942), comprometido con la Guerra Civil Española, esparció su lírica contra las hostilidades en la hoguera: “Tristes guerras/si no es amor la empresa/Tristes, tristes/Tristes armas/si no son las palabras/Tristes, tristes/Tristes hombres/si no mueren de amores/Tristes, tristes”.
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El autor: Periodista, escritor y catedrático.
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